Hay un momento del día en que me lleno de las palabras que me dicen, se acumulan en la mente, se transforman, viajan por el oído, se van a la garganta, salen de la boca flotando suavemente, encapsulando el sonido en nubes vaporosas que se suspenden mutan en el aire, las toco, las miro, les doy vuelta, humean entre los dedos, se apagan los sonidos, me envuelven en silencio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario